| Con costos de electricidad que se encuentran entre los más altos de los Estados Unidos y apagones frecuentes que socavan el crecimiento económico y la calidad de vida, Puerto Rico tiene la oportunidad de transicionar hacia una fuente de energía más confiable, asequible y limpia.
Al realizar la transición al gas natural, la Isla puede lograr menores emisiones, estabilidad de costos y una flexibilidad operativa que respalde la integración de las energías renovables. Sin embargo, para materializar estos beneficios, Puerto Rico debe invertir en la modernización de su capacidad de generación, asegurar cadenas de suministro de LNG (Gas Natural Licuado) resilientes y actualizar su envejecida red eléctrica. Descarga nuestro white paper para leer más sobre cómo Puerto Rico puede construir una infraestructura energética preparada para el futuro que sea más limpia, más dependiente y esté posicionada para el crecimiento a largo plazo. |
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